La zona arqueológica de Tula es la más importante de la cultura tolteca, y esta formada por una serie de construcciones con un profundo valor religioso como son el Altar Central, el Coatepantli o Muro de las Serpientes, el Palacio Quemado, los Juegos de Pelota y el Tzompantli.
De las zonas arqueológicas más importantes en México, Tula tiene un lugar muy importante al encontrarse con un pasado místico, cultural y religioso muy importante y que no puede dejar de maravillarnos.
Uno de los principales atractivos de la zona arqueológica de Tula son los famosos Atlantes de 4 y 8 mts. de altura, cada uno de ellos labrado en piedra basáltica y que custodian la parte superior del Templo Trahuizcalpantecutli o Estrella de la Mañana.
La leyenda cuenta que estos gigantes sostuvieron el techo del adoratorio dedicado a Quetzalcoatl, por lo que se piensa que estos Atlantes simbolizan a su ejército.
Otro elemento que se observa en los Atlantes, es el escudo que tienen en el pecho, es un símbolo místico ya que la figura de Quetzalcoatl tenía dos formas de manifestarse, la serpiente emplumada y la mariposa o Papalotl.
En este lugar se encuentran las manifestaciones más significativas del Arte Tolteca. Hay una banqueta adornada por una procesión de 13 personajes. En estos grabados de piedra se tallaron a los jefes toltecas con collares y brazaletes en manos y tobillos. Los restos muestran claros daños de un incendio provocado deliberadamente, ya sea por los aztecas o por los españoles.
Para los antepasados mexicanos el dios Chac-Mool representaba la fertilidad del ser humano y de la tierra, por lo que tenia un lugar importante en su vida. Y al igual que en otras zonas arqueológicas del país se puede encontrar una de estas figuras de piedra.
El Coatepantli o Muro de las Serpientes es una construcción decorada con almenas en forma de caracol que simbolizan la resurrección de Quetzalcoatl cada mañana.
El juego de pelota era un ritual de naturaleza sacra como casi todos las construcciones y eventos de las culturas mexicanas la construcción que se puede apreciar actualmente es de grandes dimensiones y tienen un gran parecido al juego de Chinchen-Itza.